
vendida·sold

De nuevo una lámpara alemana de un cristal de gran calidad. De los años 70, apagada tiene un precioso tono verde esmeralda y encendida el color es un verde pistacho-amarillento.
A mí me parece que encaja en cualquier tipo de decoración y aporta su toque "vintage" al salón o dormitorio más vanguardista. Iría perfecta en la cocina, en el salón... Eso sí, como cualquier lámpara de opalina oscura, no aporta excesiva luminosidad, salvo si se descuelga bien sobre la zona a iluminar.










